La vuelta al cole: ¿qué pasa en el aula (virtual)?

Estos días, las clases (virtuales) de mis hijos están rebosantes de dinamismo, bullicio y actividad. El problema es que son aulas virtuales y están dentro de mi propia casa, donde puedo oírlas. Mantener el control de todas estas actividades no es sencillo.

Por un lado, es más complicado que nunca asegurarse de que los niños hacen los deberes y progresan en los estudios como deberían. Y luego están las cuestiones de seguridad. Las dos cuestiones que más nos preocupan son la seguridad de estas aplicaciones frente a los intrusos y quién recopila qué tipo de información sobre las actividades que realizan. Un problema menor (al menos por el momento) es cómo está destruyendo la COVID la delicada barrera que separaba a los estudiantes de los profesores en las redes sociales.

Un mundo feliz

La mudanza a las aulas virtuales ha traído consigo ciertas cuestiones espinosas relacionadas con la privacidad y el comportamiento. ¿Qué pasa cuando un estudiante decide fumar en una clase virtual? Y, ¿qué pasa con esos muchachos que se mofaron del profesor, pero que se olvidaron de que seguían conectados al aula virtual y tenían el micrófono abierto? En uno de los casos, el profesor se resignó, mientras que, en el otro, les cayó una buena reprimenda. Son casos reales, pero no puedo contar más sin quebrantar ciertas leyes europeas de privacidad.

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El problema no es una aplicación concreta… ni la solución

Al revisar las tareas de mis hijos, me di cuenta de que les habían servido una buena ración de ensalada tecnológica, pero sin aderezar. En su lista se incluían nombres como Google Classroom, Google Hangouts, Microsoft Teams, la aplicación virtual de la propia escuela, Quizizz and Quizlet, WhatsApp o Zoom.

Al menos en nuestro caso, parece que no hubiera un sistema cohesionado del distrito ni del colegio, ya que los niños usan una mezcolanza de aplicaciones y programas elegidos por los profesores. Un cálculo rápido nos da un total de cuatro aplicaciones educativas por niño. Sí, cabe preguntarse qué hacen todas estas aplicaciones con los datos que recopilan de los niños, cuáles son sus políticas de privacidad y hasta qué punto son seguras.

¿Es el momento de empezar a usar Zoom?

Zoom está en la cabeza de casi todos los listados de las aplicaciones para videoconferencias que se están usando durante la pandemia, y no faltan razones para ello. Para empezar, se trata de una aplicación prácticamente gratuita en la que es sencillo conectar grupos. Son detalles importantes tanto para los profesores como para los estudiantes que de repente han tenido que interactuar desde casa. La aplicación se ha hecho con una enorme porción del aumento de las teleconferencias desde el inicio del confinamiento.

Pero no todo es de color rosa con Zoom. Esta aplicación ha recibido numerosas críticas merecidas por distintos problemas de privacidad que permitieron los zoombombings, o sea, personas que irrumpían en reuniones de Zoom con insultos y contenidos obscenos. También se han cuestionado las políticas de privacidad de la aplicación china y la ubicación de los servidores en los que se almacenan los datos de inicio de sesión. Ciertas organizaciones han prohibido el uso de Zoom, como el Gobierno de Taiwán, Google o la ciudad de Nueva York. Se ha informado de errores que podrían permitir que un pirata se hiciese con el control de las cámaras web y los micrófonos de equipos Mac. Pero, dejarlo en este punto —especialmente para el estudiante que tienes en casa— seguramente no sea una opción.

Las opciones son limitadas, pero…

La embestida de la COVID-19 pilló desprevenidos a la mayoría de colegios, profesores y padres, aunque no a todos. Ha puesto a muchos en la situación de tener que conformarse con las aplicaciones y los programas disponibles, gratuitos y adoptados por la escuela o el profesor en cuestión. Dada la complejidad de la situación, hay tres medidas básicas que puedes adoptar para reforzar la seguridad.

  1. Presta atención a los problemas: si surge un problema de privacidad o el programa da un error, normalmente se anunciará en la prensa especializada en informática o en Twitter.
  2. Mantén el dispositivo actualizado: varios de los problemas de seguridad de Zoom se solucionaron en una actualización reciente de la aplicación. Asegúrate de tener las últimas versiones de los programas, y plantéate usar un actualizador de software para que sea más fácil estar siempre al día.
  3. Sigue las prácticas recomendadas: muchos de los problemas de seguridad de Zoom podrían minimizarse si los usuarios fuesen más cuidadosos al configurar las reuniones en internet. Por ejemplo, no se deben publicar los enlaces de las reuniones en redes sociales ni usar los identificadores personales para celebrar eventos públicos.

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As a PR Consultant and journalist, Frink has covered IT security issues for a number of security software firms, as well as provided reviews and insight on the beer and automotive industries (but usually not at the same time). Otherwise, he’s known for making a great bowl of popcorn and extraordinary messes in a kitchen.