El personal de Avira, desde dentro: primera línea de la Protección de Identidad. Parte I.

Te damos la bienvenida a la primera línea de la seguridad informática y a un mundo que la COVID-19 ha cambiado drásticamente. En Avira, siempre hemos luchado contra las amenazas, pero ahora nos encontramos en territorio desconocido. ¿Cómo han respondido nuestros equipos con la vida y los espacios de trabajo en cuarentena? ¿Cómo ha afectado a sus rutinas cotidianas, su productividad y su salud mental? También descubrimos cómo ha evolucionado el panorama de amenazas a medida que los piratas se aprovechaban del miedo al coronavirus.

Hemos hablado con los héroes de la Protección de identidad de Avira. Forman parte del Laboratorio de protección de Avira y, por lo tanto, son responsables de proteger las cuentas de los usuarios y de avisarlos en caso de amenaza. Te presentamos a Tim Gaiser (director de Protección de identidad de Avira), Navdeep Nurpuri (desarrollador de software), Andrei Sava (desarrollador móvil) y Aleksandr Fokin (diseñador de interfaz de usuario).

¿Cómo está siendo vuestra rutina de trabajo durante la cuarentena?

Aleksandr: Yo soy responsable de la experiencia de usuario en Password Manager, que debe ser tan sencilla e intuitiva como sea posible. Creo prototipos de cada función del producto para representar sus datos técnicos y después probamos nuestras ideas con usuarios reales. Si tienen una buena acogida, los desarrolladores integran las funciones en el producto real.

Navdeep: Yo trabajo en el panel en línea de Password Manager y en la extensión de la aplicación. También integré Password Manager en la nueva edición de Avira Free Security.

Andrei: Nuestra rutina es prácticamente la que ya teníamos, con la diferencia de que las reuniones virtuales han sustituido a las presenciales. Es el mismo programa de reuniones de siempre: un encuentro al principio del día, una revisión rápida cada dos semanas en la que hablamos sobre lo que hemos conseguido y qué nos queda aún por hacer, y nuestra reunión mensual. Es una buena oportunidad para «vernos» y mantenernos al día. Podemos incluso hacer demostraciones de productos.

Tim: Nuestro objetivo actual es incrementar la adopción de Password Manager. Mis tareas diarias varían mucho. Establezco estrategias de producto a medio y largo plazo, y las divido en pasos ejecutables. También pruebo e implemento nuevas funciones e ideo acciones publicitarias para promocionarlas. Antes, la mayoría compartíamos una oficina abierta, lo cual es perfecto para el intercambio y para mantener conversaciones productivas. Para mí, también era más fácil ponerme con tareas especiales. Hacerlo en línea es más complicado, pero no nos está yendo mal.

¿Avira estaba preparada para este paso al teletrabajo?

Navdeep: Estábamos bien preparados para trabajar desde casa. En mi caso concreto, el primer día fue un poco complicado. Pero una vez que todo funcionaba correctamente, pasó a ser como cualquier otro día en la oficina.

Andrei: Echando la vista atrás, sin duda estábamos preparados porque nos pusimos manos a la obra de inmediato. Todos tenemos un portátil, una estrategia de la empresa que merece la pena. Pudo haber algunos problemas técnicos al principio, no necesariamente relacionados con nuestro equipo de Protección de identidad, pero el equipo de informática los resolvió enseguida. He tenido suerte. Mi VPN funcionó de maravilla, pero leí informes en Slack de otros usuarios que tuvieron problemas. Ha habido problemas puntuales con los proveedores del servicio de internet, pero no supusieron ningún obstáculo.

Aleksandr: Siempre hemos estado bien equipados para trabajar desde casa en caso de necesitarlo, aunque la situación nunca se había dado de forma regular. Nos hemos adaptado rápidamente a esta nueva forma de trabajar y la transición ha sido perfecta, en mi opinión.

Tim: Desde el punto de vista técnico, yo diría rotundamente que sí. Avira se trasladó a un entorno virtual en tiempo récord. Por suerte, ya contábamos con una infraestructura bien preparada. Todos teníamos ya un portátil y podíamos acceder a la red de la compañía desde cualquier lugar. También hemos podido llevarnos monitores y otros periféricos a casa para crear un entorno de trabajo práctico. Tenemos, además, buenas herramientas de comunicación para enviarnos mensajes y realizar videoconferencias. Por lo tanto, los cimientos para trabajar desde casa ya estaban ahí. Dicho esto, para lo que no estábamos tan preparados era para el impacto en nuestra vida personal. Yo tuve suerte, porque mis hijos son mayores y bastante independientes. Para los colegas con hijos pequeños fue más complicado compaginar el trabajo y el cuidado de la familia. Los que viven solos han tenido que luchar contra la sensación de aislamiento.

¿Cómo ha cambiado vuestra rutina diaria?

Navdeep: Más allá del nuevo lugar de trabajo, mis rutinas diarias no han cambiado demasiado. Incluso ha habido ventajas: no tengo que desplazarme hasta la oficina y volver a casa, y puedo aprovechar ese tiempo para sacar más tarea.

Andrei: Yo era autónomo antes de empezar con Avira, así que el trabajo remoto no es nuevo para mí. Además, era el único miembro del equipo que trabajaba desde Bucarest, así que la comunicación con mis colegas de Protección de identidad no ha cambiado mucho. Avira también nos brindó apoyo económico para mejorar nuestro espacio de trabajo en casa e incluso nos enviaron comida, ¡lo cual fue de mucha ayuda!

Tuve que poner ciertos límites con la familia, eso sí, porque no vivo solo. Mi hijo ya es capaz de hacer los deberes de la escuela solo, así que me da libertad para trabajar. A veces tengo que echarle una mano, pero normalmente puede esperar hasta la hora de comer o la tarde, como antes.

Aleksandr: Me parece increíble poder levantarme quince minutos antes de empezar a trabajar. No tengo que pasarme dos horas cada día yendo y viniendo del trabajo, y si tengo una «idea genial» en casa, puedo volver a la «oficina» con un par de pasos.

Tim: Estoy de acuerdo con todo lo que han comentado mis colegas. La cuarentena ha cambiado nuestras rutinas y tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Normalmente trabajo a 300 km de mi familia cinco días por semana, así que solo los veo el fin de semana. Tener a papá en casa todo el tiempo, sobre todo durante el día, ha sido un cambio enorme para toda la familia. Para mí había una diferencia clara entre los días laborables y el fin de semana en familia. Aun así, he intentado mantener una rutina normal. Me suelo levantar a las seis de la mañana, empiezo a trabajar a las siete y paro a las once para correr una hora. Después continúo trabajando hasta más o menos las seis de la tarde. Tenemos reuniones de ajuste regulares y periódicas con las distintas unidades. Todo el equipo se rige por nuestros sprints de desarrollo de dos semanas, lo cual nos aporta una estructura sólida.

¿Qué es lo más difícil de trabajar desde casa?

Navdeep: Sin duda, la comunicación o la interacción. Por ejemplo, es más fácil acercarse a una persona y comentar las posibles soluciones de un problema que hacerlo a través de BlueJeans o Slack.
Durante una sesión de programación en pareja, es mucho más fácil señalar las cosas en persona o simplemente indicarlo con el ratón. No puedes inclinarte a través de la pantalla del ordenador…

Andrei: Hay cosas que me han afectado de forma negativa, pero se han debido principalmente a las restricciones impuestas por el Estado. Para empezar, para ir al trabajo me daba un buen paseo de entre 4 y 5 km todos los días. Las medidas draconianas adoptadas en Rumanía no nos han permitido hacer ejercicio en exteriores: ni sol, ni inmunidad. Dar 50 vueltas alrededor de mi edificio o hacer flexiones en el salón no me parecen alternativas viables. No todo el mundo tiene la suerte de tener una casa en el campo o un jardín. Afortunadamente, la parte más severa del confinamiento ya ha pasado.

Por otro lado, necesitas autodisciplina para mantener un equilibro estricto entre trabajo y vida personal, o terminas todo el día pegado a la pantalla. Ya caí en esa trampa cuando era autónomo y ahora tengo mucho más cuidado. Por último, echo de menos el aspecto social de estar en la oficina con mis colegas de Bucarest, ayudándonos entre nosotros, bromeando, socializando… ¡Eso es lo que nos ayuda a mantener la cordura en nuestro trabajo! A ver si llega ya el 1 de julio y podemos volver a la oficina.

Tim: Para mí las dificultades son las mismas. No es fácil no ver a los colegas, salir al exterior y pasarlo bien con otras personas. Son cosas que hacen falta para relajarse y sentirse persona.

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